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A marcha pedal, Diego Gervasio y la Benja.

 Valledupar, Colombia - Foto:  Diego Gervasio

Valledupar, Colombia - Foto: Diego Gervasio

 

Hoy inauguro una nueva sección con ciclistas que voy a publicar cada tanto, la edición de Cicloviajeros, y arranco con él, o mejor dicho, con él y ella.

Diego, tiene 37 años, es de Maldonado, Uruguay y está viajando en bicicleta por América hace casi tres años. Con Diego nos conectamos por Instagram, y nos conectamos además porque él viaja con Benjamina, una gata carey, igual a la mía.

 
 Benjamina de viaje por Palomino, La Guajira, Colombia - Foto:  Die g o Gervasio

Benjamina de viaje por Palomino, La Guajira, Colombia - Foto: Diego Gervasio

 

La leyenda de las gatas carey

Cuenta la leyenda que hace mucho tiempo atrás, el sol decidió que quería participar de la vida en la Tierra. Para ello le pidió ayuda a la luna para que cubriera su ausencia con el fin de que los humanos no se dieran cuenta de que el astro rey ya no estaba en su lugar.

La luna aceptó y tomó lentamente la posición del sol, deseoso de vivir las experiencias de un mundo que sentía lejano, el Sol tomó forma de uno de los animales en los que mejor pasaría inadvertido y que a la vez le fascinaba, eligió una gata negra.

Y así paso el tiempo, vivió con intensidad aquellos días en la Tierra hasta que la Luna, que añoraba las noches y sus estrellas quiso retornar a su lugar. El Sol al ver que el día quedaba sin un cuerpo celeste guardándolo salió tan veloz del cuerpo de la gata negra que en su rápida huida, miles de rayos luminosos y dorados cubrieron y quedaron atrapados en la mágica piel de la gata.

El Sol agradecido por las maravillas que aquella gata le mostró a través de sus ojos le brindó un don, llevaría la buena fortuna y la armonía al hogar que la acogiera, además desde entonces las hijas de aquella gata llevarían el legado de los rayos y destellos dorados que el sol olvidó en su madre, así como su temperamento y sabiduría.

 

 

¿Cómo llegaste a la idea de pedalear por América y como te acondicionaste vos y tu bici para el viaje?

Siempre amé la bicicleta, y la sensación de libertad que da viajar en bicicleta es extrema. La bicicleta era mi medio de trasporte, no importaba la lluvia, el frío, el calor, nada, así que no hubo acondicionamiento o entrenamiento y la “Terka” (la bici), aparte de sumarle las parrillas para las alforjas, carpa, sobre de dormir, etc., no le hice mucho más. Igual no es la misma que salió de Maldonado hace casi tres años, ni yo.

 

 
 La Terka recargada - Foto:  Diego Gervasio

La Terka recargada - Foto: Diego Gervasio

 

¿Cómo fue la historia con la Benja?

Benja, la Benja me cambio la vida, y el viaje. A ella y a sus tres hermanos los abandonaron con sólo dos días de vida, los tiraron en una caja abajo de un árbol en São Miguel do Gostoso, en Natal, Brasil. Tuvieron la suerte de que unas amigas de Bea, una amiga donde iba a llegar 20 días después, los rescataron y cuidaron, con pocas expectativas. 20 días después los conocí, y la más feita, con sus ojos bien saltones, se me subió, como pudo y se durmió. Ahí nos conectamos, me eligió, y acá está, un año después, ¡viajando en bicicleta!

Para viajar con ella le sumé a la bici una cesta que hice con hojas de palma, era genial, pero me la rompieron en el barco en el que cruzamos el Amazonas. Luego conseguí otra cesta y viaja en la parte delantera de la Terka.

 

 
 El gato y el ratón - Foto:  Diego Gervasio

El gato y el ratón - Foto: Diego Gervasio

 

¿Cuál fue el mejor paisaje que viste?

Paisajes hay muchos, América es extremadamente hermosa: Roraima, Hornocal, Chapada Diamantina, cuando llegué al mar en Paraty después de más de un año, el mejor atardecer fue en Tourinhos (a 7 km de donde es Benjamina). Te podría decir mil lugares, pero en definitiva, los lugares los hacen las personas con las que compartís.

 

 
 Roraima, Venezuela - Foto:  Diego Gervasio

Roraima, Venezuela - Foto: Diego Gervasio

 Mérida, Venezuela - Foto:  Diego Gervasio

Mérida, Venezuela - Foto: Diego Gervasio

 El Cabo, Colombia - Foto:  Diego Gervasio

El Cabo, Colombia - Foto: Diego Gervasio

 Pregonero, Venezuela - Foto:  Diego Gervasio

Pregonero, Venezuela - Foto: Diego Gervasio

 La Guajira, Colombia - Foto:  Diego Gervasio

La Guajira, Colombia - Foto: Diego Gervasio

 

¿La mejor ciudad para andar en bici hasta ahora?

¡Bogotá! Miles de ciclovías que conectan toda la ciudad, y muchísimos ciclistas que van a sus trabajos o se mueven en bicicleta en el caos este. Me encantó, primera ciudad que conocí tan respetuosa con este tema.

 

 
 San Cristóbal, Venezuela - Foto:  Diego Gervasio

San Cristóbal, Venezuela - Foto: Diego Gervasio

 

¿Tuviste problemas al pasar por alguna frontera?

El único problema que tuve fue de Venezuela a Colombia, pero fue porque estuve más del tiempo permitido, igual después fue todo bien.

 

 
 Pacaraima, Brasil - Foto:  Diego Gervasio

Pacaraima, Brasil - Foto: Diego Gervasio

 

¿Qué es lo más difícil que tuviste que superar en el viaje?

La pérdida de Pastilla, ¡mi perra! En ese marzo de 2016 nunca imaginé que iba a ser la última vez que nos íbamos a abrazar.

 
 Riohacha, Colombia - Foto:  Diego Gervasio

Riohacha, Colombia - Foto: Diego Gervasio

 

¿En algún momento pensaste en dejar la bici atrás?

Si, más de una vez, obvio, en situaciones extremas (fueron 3 veces). Pero siempre se va en la noche.

 
 Un descanso - Foto:  Diego Gervasio

Un descanso - Foto: Diego Gervasio

 

¿Cuál fue el lugar que te recibieron mejor?

La verdad que en todos los países me han tratado muy bien. El brasileño es extremadamente receptivo y acogedor. Pero Venezuela se lleva todos los premios, el pueblo venezolano, a pesar de estar pasando lo que está pasando, es un pueblo extremadamente amable y receptivo, te cuidan, te miman, te siguen, te apoyan, te invitan, ¡te todo! Aunque estoy en Colombia ahora y los propios venezolanos me decían que me van a tratar mejor acá.

 
 San Cristóbal, Venezuela - Foto:  Diego Gervasio

San Cristóbal, Venezuela - Foto: Diego Gervasio

 

Un consejo para alguien que esté pensando en hacer un viaje como el tuyo:

Lo único que me sale decirte es que es una experiencia que hay que vivir, obvio que es fácil decirlo para mi que no tengo hijos (sólo de cuatro patas), pero lo que se vive en un viaje en bicicleta es increíble. No tiene que ser un viaje largo como este, pero 5 días, 10, un mes, vale la pena. La bicicleta genera cosas lindas y no sólo las genera al que pedalea.

El primer paso es sacarse los miedos, miedos que a veces son infundados y solo creados por ver mucha televisión. En los noticieros solo se ven las noticias malas y terminamos creyendo que son las únicas cosas que pasan afuera de la casa, pero no, en casi tres años que llevo viajando, pude confirmar que la gente ¡es buena! Te puede tocar, obviamente, pero también te puede tocar encerrado en tu casa. Hay que animarse, atreverse, ¡salir a respirar! La vida es cortita y pasa volando, es mejor pedalearla.

 
 San Alberto, Colombia - Foto:  Diego Gervasio

San Alberto, Colombia - Foto: Diego Gervasio


 

Más sobre Diego y Benja:

Instagram: @amarchapedaldiegogervasio / @benjadeviaje

Facebook: A Marcha Pedal - Diego Gervasio

 
Beto, 34 años, Uruguay

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Paola (y Toto), 30 años, Uruguay

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